Rehabilitación Estructural Mapfre – Madrid

  • Ubicación: Madrid
  • Tipo de obra: Rehabilitación estructural integral para oficinas corporativas
  • Estado: Obra finalizada

La rehabilitación estructural de las oficinas MAPFRE es el mejor ejemplo del valor diferencial de GIBBON: una constructora capaz de transformar edificios con patologías severas en activos seguros, duraderos y preparados para el futuro, gracias a la técnica, el control y la profesionalidad en cada detalle de obra.

Retos técnicos destacados del proyecto

Intervención estructural bajo uso parcial y condiciones urbanas

La intervención en las oficinas MAPFRE arrancó con el reto de trabajar en un edificio existente, donde la seguridad estructural debía garantizarse en todo momento pese a la convivencia con zonas ocupadas o de acceso restringido. Las imágenes iniciales reflejan la implantación de un complejo sistema de apeo metálico, con puntales regulables y torres de carga que aseguraban la estabilidad de forjados y vigas superiores mientras se procedía a la demolición de elementos estructurales antiguos.

Solución aplicada:
Se ejecutó una secuenciación precisa de apeos, desmontes y refuerzos, asegurando que nunca quedaran elementos críticos sin apoyo. El control de cargas y deformaciones se realizó con mediciones diarias y seguimiento técnico in situ, registrando cada paso y ajustando los apeos en función de la evolución real de la obra.

Refuerzo y sustitución de forjados y vigas principales

Durante el proceso de demolición selectiva, se detectaron varias zonas de forjados degradados, con armaduras expuestas y pérdida de sección resistente, así como vigas principales con síntomas de fatiga y corrosión avanzada. En las imágenes medias se aprecia el desmonte controlado de estos elementos y la introducción de perfiles metálicos de gran canto (HEB) adaptados a los huecos existentes, así como el armado de nuevas losas colaborantes sobre sistemas mixtos.

Solución aplicada:
Cada sustitución se planteó como una micro-intervención independiente:

  • Primero, apeo y reparto de cargas.
  • Segundo, retirada de elementos deteriorados y limpieza de los apoyos.
  • Tercero, montaje y nivelación de las nuevas vigas y armado de losas, garantizando continuidad estructural y compatibilidad con el edificio original. La puesta en carga se hizo de manera progresiva, bajo supervisión y medición, asegurando que la transmisión de esfuerzos fuera segura en todo momento.

Integración de nuevos sistemas estructurales en edificio antiguo

Las imágenes muestran la convivencia entre sistemas estructurales de épocas distintas: vigas de madera antiguas, muros de fábrica originales y refuerzos metálicos modernos. El principal reto fue integrar estos elementos sin perder funcionalidad ni comprometer la estética interior, especialmente en zonas de acceso y paso de instalaciones.

Solución aplicada:
Se utilizaron técnicas de anclaje químico y placas de atado para conectar los nuevos elementos metálicos a la estructura existente, minimizando la necesidad de demoliciones invasivas. Los encuentros se trataron con materiales compatibles y se documentaron exhaustivamente para el control de calidad y la trazabilidad futura.

Trabajo en condiciones de espacio confinado y acceso limitado

La propia configuración del edificio y su entorno urbano complicaron tanto la logística de acopios como la retirada de escombros y el movimiento de grandes perfiles. Varias imágenes reflejan cómo los equipos tuvieron que planificar los movimientos en función del espacio disponible, utilizando medios manuales, polipastos y plataformas para evitar riesgos.

Solución aplicada:
Se implementó un plan logístico “just in time”, limitando los acopios en obra y coordinando la entrega y colocación de perfiles y materiales estructurales de manera inmediata. La retirada de escombros se hizo en pequeños lotes y horarios fuera de la actividad habitual del entorno, evitando molestias y optimizando la seguridad.

​Metodología de trabajo

  • Planificación secuencial y control técnico constante: El trabajo se organizó en microfases, garantizando en cada momento la estabilidad global del edificio. El seguimiento técnico fue diario, con control de deformaciones y carga.
  • Ejecución con apeo y monitorización estructural: Todos los desmontes y refuerzos se realizaron bajo apeo total, monitorizando las cargas en tiempo real para evitar desplazamientos o asientos imprevistos.
  • Integración de soluciones estructurales modernas: Se emplearon perfiles metálicos a medida, anclajes químicos y losas colaborantes para aumentar la capacidad resistente y la durabilidad del conjunto, siempre buscando compatibilidad con los sistemas originales.
  • Gestión logística en entorno confinado: Organización de acopios y maniobras en función del espacio y la seguridad, con transporte manual o medios mecánicos ligeros adaptados a las condiciones de la obra.
  • Documentación exhaustiva: Cada intervención se registró fotográficamente y con actas técnicas, garantizando la trazabilidad de todos los elementos estructurales renovados o reforzados.

​​Valor diferencial de Gibbon Aedes

  • Especialización real en rehabilitación estructural compleja: Capacidad probada para intervenir en edificios existentes, gestionando riesgos estructurales y conviviendo con la actividad urbana y/o la ocupación parcial.
  • Control técnico y garantía en la ejecución: El seguimiento constante y la monitorización de cargas garantizan que cada refuerzo o sustitución se ejecute sin riesgos ni sorpresas, asegurando la seguridad desde el primer día hasta la entrega.
  • Logística y planificación adaptada a obra real: No improvisamos: cada movimiento, cada acopio y cada paso de la obra está planificado y ajustado a la realidad del espacio, optimizando tiempos y minimizando riesgos y molestias.
  • Transparencia documental: El cliente recibe un registro completo y profesional de cada intervención, facilitando la gestión futura del inmueble y demostrando la calidad real de la ejecución.